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IMPACTO “EL NIÑO-LA NIÑA” EN EL CULTIVO TRIGO

Ejemplos para Tres Arroyos y Marcos Juárez

 

 

 

Los efectos del ENOS (El Niño – Oscilación del Sur) sobre la precipitación son más marcados en algunos meses y no se observan en otros. También existen zonas de la región pampeana donde la señal ENOS se vuelve más importante, mientras que otras no presentan relación estadística entre su precipitación y los fenómenos El Niño o La Niña. Lo mismo ocurre con otras variables meteorológicas de directa relación con los rendimientos agrícolas, como la temperatura, y en particular la temperatura mínima.

 

Si ante la aparición de un evento El Niño o La Niña las condiciones climáticas son en general alteradas, es evidente que los niveles de riesgo ante eventos climáticos particulares, como sequía, excesos hídricos o heladas, se verán modificados en consecuencia. Si se dispone, entonces, de un pronóstico de ocurrencia de eventos anómalos en el Pacífico Ecuatorial (El Niño, La Niña) y se conocen las tendencias climáticas asociadas a cada uno de ellos en la región pampeana, se estará en condiciones de prever mayores o menores niveles de riesgo que en años típicos.

 

Para que esta previsión pueda llevarse a cabo son necesarias las siguientes condiciones:

 

 

 

 

 

En cuanto al primero de los puntos señalados, los grandes institutos internacionales de predicción climática poseen actualmente modelos acoplados de simulación del comportamiento del mar y la atmósfera, que permiten predecir la evolución del sistema. Los resultados se publican semanalmente y constituyen una herramienta cada vez más utilizada por los meteorólogos para elaborar tendencias a mediano y largo plazo. En este documento nos limitaremos a mostrar mediante dos ejemplos (trigo en Tres Arroyos y trigo en Marcos Juárez) que los impactos del ENOS sobre las lluvias, los almacenajes y los rendimientos son diferentes para distintas zonas, aún para un mismo cultivo. Este tipo de análisis permite finalmente arribar a relaciones de tipo “ENOS – riesgo agroclimático” para cada zona y cultivo de interés.

 

 

Tres Arroyos

 

El análisis de los rindes de trigo obtenidos en el partido bonaerense de Tres Arroyos (fuente: SAGPyA) muestra una marcada tendencia creciente, que va desde unos 1400 kg/ha en la campaña 1970-1971 hasta unos 2800 kg/ha en la actualidad. La dispersión de los rendimientos, es decir, las fluctuaciones que los mismos presentan de un año a otro, es constante a lo largo de los últimos 30 años. Esta variabilidad normal de los rindes es en promedio de 300 kg/ha, es decir, de un 11% si se consideran los rindes normales actuales. Esta variabilidad natural en los rendimientos es una de las menores del país, lo que por un lado muestra la importante aptitud de la zona para este cultivo, y por otro lado da idea de los bajos valores de “multirriesgo” para trigo en esta área.

 

Pasando al aspecto climático, una evaluación del impacto de El Niño sobre las lluvias arroja los resultados que se ven en la Figura 1. La misma muestra, para cada estación del año, cómo se comportan las lluvias durante campañas bajo escenario El Niño. En color amarillo se grafica la frecuencia con que se observaron lluvias escasas, en verde la frecuencia de lluvias normales, y en celeste la de lluvias abundantes. Se observa claramente lo siguiente:

 

 

El mismo análisis se realizó para campañas dominadas por La Niña, obteniéndose resultados muy diferentes (que no se incluyen en este documento).

 

Según los puntos anteriores es de esperar que el trigo en Tres Arroyos sea beneficiado, en general, por la aparición de eventos El Niño. Sin embargo durante algunas de estas campañas se han combinado lluvias abundantes tanto en invierno como en primavera, generando reservas excesivas y mermas en los rendimientos finales. El resultado del análisis de los niveles de rendimiento en campañas El Niño, La Niña y Neutros se muestra en el Cuadro 1, donde se puede ver que:

 

 

La escasez de niveles extremos de rendimiento (es decir “muy altos” o “muy bajos”) es otra muestra del comportamiento poco variable de la zona.

 

 

FIGURA 1


 

 


CUADRO 1

Marcos Juárez

 

El análisis de los rindes de trigo obtenidos en el partido cordobés de Marcos Juárez (fuente: SAGPyA) muestra también una marcada tendencia creciente, que va desde unos 1500 kg/ha en la campaña 1970-1971 hasta unos 2400 kg/ha en la actualidad. La dispersión de los rendimientos, es decir, las fluctuaciones que los mismos presentan de un año a otro, es más o menos constante a lo largo de los últimos 30 años. Esta variabilidad normal de los rindes es en promedio de 500 kg/ha, es decir, de un 21% si se consideran los rindes normales actuales. Esta variabilidad natural en los rendimientos es prácticamente el doble de la observada en Tres Arroyos, lo que da idea de los mayores índices de “multirriesgo” para trigo en esta área.

 

Pasando al aspecto climático, una evaluación del impacto de El Niño sobre las lluvias arroja los resultados que se ven en la Figura 2. La misma señala, para cada estación del año, cómo se comportan las lluvias durante campañas bajo escenario El Niño, análogamente a lo mostrado para Tres Arroyos. Se observa claramente lo siguiente:

 

 

El mismo análisis se realizó para campañas dominadas por La Niña, obteniéndose resultados muy diferentes (que tampoco se incluyen en este documento).

 

Según los puntos anteriores es de esperar que el trigo en Tres Arroyos sea beneficiado, en general, por la aparición de eventos El Niño, mientras no se produzcan excesos significativos a cosecha. El resultado del análisis de los niveles de rendimiento en campañas El Niño, La Niña y Neutros se muestra en el Cuadro 2, donde se puede ver que:

 

 

La mayor cantidad de casos extremos de rendimiento (es decir “muy altos” o “muy bajos”) con respecto a lo hallado para Tres Arroyos es otra muestra del comportamiento bastante variable de la zona.

 

 


FIGURA 2

 

 

CUADRO 2

 

 

 

 

Campaña 2002-2003

 

Si bien los análisis expuestos ponen en evidencia tendencias de comportamiento, no es verdad que en un caso particular los acontecimientos se den necesariamente así, con lo cual cabe preguntarse si las lluvias de lo que va de la campaña en curso vienen comportándose según lo esperado, considerando la presencia de un evento El Niño.

 

Comenzando el análisis por Tres Arroyos, las lluvias de este invierno (01/06/02 al 31/08/02) alcanzaron los 234 mm, superando ampliamente el valor normal del periodo considerado, que es de 126 mm. Este hecho coincide con lo esperado para inviernos El Niño en este partido. En cuanto a las lluvias acumuladas en lo que va del trimestre primaveral (01/09/02 al 18/09/02), su valor alcanza 106 mm, difiriendo muy poco del valor normal para este periodo, que es de 102 mm. También en este caso el comportamiento de las lluvias viene siendo el esperado para una primavera dominada por El Niño.

 

Pasando a Marcos Juárez, las lluvias de este invierno (01/06/02 al 31/08/02) alcanzaron los 81 mm, superando levemente el valor normal del periodo considerado, que es de 76 mm. Este hecho coincide con lo esperado para inviernos El Niño, es decir, lluvias normales a abundantes. En cuanto a las lluvias acumuladas en lo que va del trimestre primaveral (01/09/02 al 18/09/02), su valor es de apenas 63 mm, difiriendo bastante del valor normal para este periodo, que es de 96 mm. En este caso el comportamiento de las lluvias no viene siendo el esperado para una primavera dominada por El Niño, que indicaría mayor frecuencia de lluvias abundantes, aunque la misma no ha finalizado aún y no hay a priori razones para pensar que esta situación no puede revertirse en el próximo mes en Marcos Juárez.

 

 

Conclusión

 

De lo expuesto queda en evidencia que un análisis de impacto de fenómenos climáticos de gran escala como El Niño, La Niña (y otros menos mediáticos) sobre las lluvias, las temperaturas, las reservas y los rendimientos de diferentes cultivos es de gran utilidad para reducir la incertidumbre acerca de los resultados finales de una campaña particular, dado un pronóstico / escenario instalado de estos eventos climáticos. La planificación y determinación de los compromisos a asumir, las coberturas a tomar, se ve fortalecida sobre la base de estudios de variabilidad y de probabilidad de diferentes resultados. Cabe aclarar que los resultados son particulares para cada zona y cultivo, lo que se deduce de los ejemplos mostrados en este trabajo.