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Cosechas Récord: el Uso del Suelo
y su relación con las inundaciones
§ Si bien se conoce que la precipitación en la región pampeana ha sufrido un aumento importante, podría ser que además se esté sumando a este hecho una disminución en la pérdida de agua del sistema. § Una merma significativa en la evapotranspiración podría ser consecuencia del reemplazo de coberturas de gran consumo por otras de consumo menor.
En
las últimas décadas se ha evidenciado un aumento en las precipitaciones
registradas en la región pampeana. Los trabajos científicos de meteorólogos
argentinos han logrado mostrar que estamos en presencia de un cambio climático,
con un significativo aumento de las precipitaciones, en especial durante el
semestre cálido. Contrariamente, no se han realizado aún suficientes estudios
científicos que evalúen el impacto producido por las modificaciones que muestra
la región en cuanto a uso del suelo, con respecto al balance hidrológico y el
riesgo de excesos e inundaciones.
Uno de los
inconvenientes con que los científicos se enfrentan al querer realizar una
evaluación cuantitativa de lo que está sucediendo en el sistema estudiado (por
ejemplo, el sistema suelo - vegetación - atmósfera) es la falta de datos
geofísicos que desalienta la investigación en nuestro país. Los cambios
climáticos deben evaluarse de acuerdo a series pluviométricas muy largas, ya
que se trata de fenómenos de gran escala. Estas series son difíciles de
conseguir, muchas se hallan interrumpidas o se duda de su calidad. Otro tipo de
datos, como parámetros relacionados con la cobertura del suelo a través de los
años, sólo están disponibles para las últimas décadas, y en muchos casos no
existen.
Ante este panorama
pueden tomarse dos caminos: se desestima la posibilidad de realizar algún
estudio serio sobre el tema, o se decide llevar a cabo el mismo formulando algunas
suposiciones o aproximaciones. La Consultora de Climatología Aplicada (CCA) ha
elegido el segundo de estos caminos, intentando aportar algo de luz al asunto,
aunque siendo conscientes de que los resultados hallados serán indicadores del
orden de magnitud de los procesos evaluados y no valores exactos.
Una forma muy sencilla
de ver que se ha producido un "salto" en los niveles medios de
precipitación en estas localidades es comparar la media del periodo 1920-1960 y
la del periodo 1960-2000 (dos periodos de 40 años), como se puede observar en
el cuadro 1.
Cuadro 1:
Comparación del semestre cálido en dos periodos de 40 años y
precipitación registrada en el semestre cálido 2000 - 2001
|
PRECIPITACIÓN MEDIA |
PERIODO 1920-1960 |
PERIODO 1960-2000 |
DIFERENCIA |
|
Marcos
Juárez |
607
mm |
672
mm |
65 mm |
|
Venado
Tuerto |
632
mm |
722
mm |
90 mm |
|
Laboulaye |
531
mm |
677
mm |
146 mm |
|
Gral.
Villegas |
516
mm |
697
mm |
181
mm |
|
Pergamino |
612 mm |
677
mm |
65 mm |
|
Carlos
Casares |
560
mm |
658
mm |
98 mm |
En el cuadro 1 se
observa que en todos los casos lluvia media correspondiente a las últimas 4
décadas es superior a la de las 4 décadas anteriores. La diferencia entre estos
dos valores se muestra en la columna "DIFERENCIA". Las mayores
diferencias se observan en las localidades Gral. Villegas y Laboulaye,
donde alcanzan valores notables.
Por otro lado, en las
últimas décadas ha tenido lugar un importante incremento de la superficie
dedicada a la agricultura, en detrimento del área cubierta por forrajeras
perennes y praderas naturales. Este hecho es conocido por la mayor parte de las
personas vinculadas a la actividad agropecuaria, sin embargo resulta difícil
cuantificar este resultado debido a la falta de series de área sembrada con
cultivos (cereales y oleaginosas) suficientemente antiguas. En cuanto al área
destinada a forrajeras y pasturas, los datos son aún más escasos y dispares.
Figura 1:
Uso del suelo en la provincia de Buenos Aires

Según Encuesta Nacional Agropecuaria (SAGPyA/INDEC)
La figura 1 muestra la
evolución que presentó la superficie dedicada a agricultura en la provincia de
Buenos Aires, con el consecuente decrecimiento de la superficie destinada a
forrajeras perennes y pasturas naturales (fuente: Encuesta Nacional
Agropecuaria - SAGPyA/INDEC). La serie comienza en el
año 1993, aunque es de suponer que este reemplazo progresivo comenzó mucho
antes.
La pregunta que debemos
hacernos a esta altura es: si el uso del suelo ha cambiado tan drásticamente en
los últimos años, ¿no es de esperar que esto haya provocado modificaciones en
el balance hidrológico, y por consiguiente en la acumulación progresiva de
excesos? ¿Habrá disminuido la pérdida de humedad desde el sistema suelo -
cultivo en niveles comparables con el aumento evidenciado en las
precipitaciones? En resumen: ¿en qué
medida las nuevas tendencias en el uso del suelo son responsables del ascenso
de las napas freáticas y de la acumulación de
excesos?
Mostramos a
continuación, en el cuadro 2, los valores de “variaciones en el consumo hídrico
octubre - marzo” de algunos de los partidos analizados por CCA, obtenidos para
las décadas del 70, 80 y 90, y para la campaña 1999/2000:
|
|
1970-1979 |
1980-1989 |
1990-1999 |
1999/2000 |
Diferencia (*) |
|
C.
Casares |
726
mm |
703
mm |
706
mm |
687
mm |
39
mm |
|
G.
Villegas |
795
mm |
738
mm |
779
mm |
761
mm |
34
mm |
|
G. López |
739 mm |
745 mm |
670 mm |
654 mm |
85 mm |
|
Pergamino |
665 mm |
620 mm |
589 mm |
582
mm |
83
mm |
|
Constitución |
740
mm |
687
mm |
659
mm |
642
mm |
98
mm |
|
M.
Juárez |
766
mm |
766
mm |
711
mm |
676
mm |
90
mm |
(*) La diferencia corresponde a la disminución del consumo que
evidencia la campaña 1999/2000 con respecto al promedio de la década 1970-1979
Comparando los valores de la última columna del cuadro 2 con los de la última columna del cuadro 1 se observa que:
·
En Gral. Villegas y en Carlos Casares es
mucho más significativo el aumento evidenciado en las precipitaciones de los
últimos 80 años (181 mm y 98 mm
respectivamente) que la merma en el consumo hídrico debida a modificaciones en
el uso del suelo (34 mm y 39 mm
respectivamente)
·
En Venado Tuerto (Gral. López - Santa Fe),
las lluvias muestran un aumento de 90mm, mientras que el consumo hídrico habría
disminuido en esa zona en unos 85 mm, constituyendo
un elemento igualmente importante
·
En Marcos Juárez y Pergamino la lluvia
media ha aumentado 65 mm del periodo 1920-1960 al
periodo 1960-2000, pero el consumo hídrico ha disminuido en forma aún más
marcada (90 mm y 83 mm
respectivamente)
Como se ve, es necesario
efectuar un análisis local de cada caso para evaluar el impacto ambiental de
las modificaciones en el uso del suelo, ya que en no pocos casos resulta
significativo.
Frecuentemente oímos
hablar de "producción agropecuaria sustentable". Detrás de este
concepto se trasluce la responsabilidad de todas las partes integrantes del
sistema productivo en cuanto al mantenimiento del equilibrio del ambiente, que,
de dañarse, tarde o temprano se volverá contrario a los intereses de los
mismos. Al respecto haremos algunas consideraciones finales:
·
La merma en el consumo hídrico de una
región deviene en una paulatina acumulación de agua en el sistema. Este
fenómeno es mucho más fácil de predecir (y eventualmente revertir) que el
aumento de las precipitaciones, ya que se conocen los mecanismos físicos que lo
determinan y puede estimarse a priori su efecto, en función de la intención de
siembra.
·
Las suposiciones realizadas son proclives a
minimizar la tendencia decreciente en el consumo hídrico. No se han tenido en
cuenta, además, otros factores que determinarían una merma aún más pronunciada
en la salida de agua del sistema, como la siembra directa, que se ha extendido
considerablemente en los últimos años, ni el aporte del riego artificial. Por
lo tanto, los resultados hallados deben interpretarse como un "escenario
de mínima", pudiendo ser en realidad más importantes.
·
El mayor volumen de agua incorporado el
balance hidrológico de una zona, ya sea por un aumento en las precipitaciones o
una merma en el consumo de la cobertura vegetal, no permanece necesariamente en
la zona, sino que puede transferirse (superficial o subsuperficialmente)
a zonas aledañas.
·
La paulatina acumulación de agua en el
suelo promueve necesariamente un aumento en el nivel de las napas
freáticas y eventualmente un mayor contenido de humedad en capas superficiales
del suelo, o incluso anegamientos e inundaciones. Este hecho puede constituir
un factor que potencie a su vez el aumento progresivo de las precipitaciones,
generando un "círculo vicioso".
·
Cualquier medida que se desee tomar en
función de lograr una solución adecuada al problema de las inundaciones en la
pampa deprimida deberá tener necesariamente en cuenta tanto el cambio climático
que evidencia la región como el impacto ambiental determinado por la tendencia actual
hacia monocultivos de bajo consumo hídrico.
CCA